A continuación comparto un artículo que he escrito sobre «expresión emocional y resiliencia» para la revista Elefante Zen. Está enfocado a ayudar a expresar las emociones en esta etapa de confinamiento durante el Covid 19 que estamos viviendo pero es útil para cualquier momento de la vida. Espero que os resulte de interés.

«Resiliencia y expresión emocional en niños y adolescentes»

Muchos niños/as y adolescentes han vivido como algo divertido estas ‘vacaciones improvisadas’. No obstante, el estado de alarma se alarga y es posible que  observemos cambios y variaciones en nuestras emociones y también en las de nuestros/as hijos/as.

Sabemos que los adultos somos referentes para que los/as niños/as puedan desarrollar resiliencia, es decir, atravesar la adversidad y salir fortalecidos. En este sentido, la situación que actualmente estamos viviendo, puede convertirse en una adversidad que nos permita crecer en resiliencia, tanto a nosotros como a los/as más pequeños/as.

Un elemento clave para el desarrollo de la resiliencia es el de la consciencia y la expresión emocional. Es decir, darse cuenta de lo que se está  sintiendo, identificar la emoción y expresarla adecuadamente.

A continuación expongo algunas claves para ayudar a exteriorizar las emociones, procesar de la mejor manera esta vivencia y promover crecimiento y resiliencia:

  • Crear espacios de comunicación sin censura. Es importante que los/as menores puedan hablar con tranquilidad y confianza acerca de lo que están viviendo sin sentirse enjuiciados. Trascender la clasificación de emociones “negativas” (tristeza, miedo, rabia… normalmente censuradas o bloqueadas) y “positivas” (calma, alegría…las “permitidas”). Está bien sentir cualquier emoción, acogerla y permitir un espacio interior para que pueda ser vivida y expresada. Las emociones siempre son bienvenidas y si sabemos canalizarlas de manera adecuada no se quedarán enquistadas en nuestro interior. Nos proporcionarán su función constructiva, su enseñanza… y se podrán ir.
  • Búsqueda de sentido y aprendizaje. La atención se puede entrenar, en este caso para extraer lo positivo de cualquier situación. Aprender a valorar la “ganancia de la pérdida” y encontrar el sentido constructivo de lo que está ocurriendo. Podemos invitarles a responder a la pregunta de “Para qué me/nos ocurre esto”, “Qué nos está enseñando lo que estamos viviendo”, etc.
  • Arte y creatividad. Mediante la expresión artística se canalizan las emociones y se transmutan, se crea algo nuevo. El arte es una gran herramienta terapéutica. Cualquier medio de expresión artística es adecuado: dibujar, hacer teatro, poesía, danza, realizar fotografías, hacer manualidades, componer canciones, escribir… Son actividades muy adecuadas para los menores, al tiempo que estimulamos áreas del cerebro que regulan la respuesta a situaciones de estrés o tensión emocional. El objetivo no es crear una obra de gran valor artístico sino abrir el canal mediante el cual sacar fuera lo que se lleva dentro y se pueda transformar.
  • Juego con muñecos. Utilizar muñecos para expresar emociones contenidas. Recrear con los muñecos distintas situaciones que se pueden estar viviendo a nivel social, dentro del hogar o a un nivel emocional e intrapsíquico. Por ejemplo, recrear y representar con muñecos la situación de aislamiento en casa, o situaciones diversas con distintos personajes como por ejemplo “el coronavirus”, “el personal sanitario”, muñecos que representen a cada emoción, etc. Ayudarles y guiarles en el juego preguntándoles “¿Cómo se sienten las personas representadas?”, “¿Qué dirían si pudieran hablar?, etc. De esta forma ayudamos a expresar de manera proyectiva los sentimientos y las emociones  que  necesitan ser expresadas.
  • Crear un espacio de calma. Establecer un espacio dentro del hogar donde poder acudir a relajarse y conectar con la propia interioridad. Un espacio para incorporar la calma en lo cotidiano. Basta con elegir un rincón de la casa donde poner unos cojines, una caja o mesilla con algún objeto que inspire o favorezca la relajación: un bote de la calma, imágenes o fotografías que inspiren relajación, algún dispositivo reproductor donde poner música relajante, una manta de tacto suave…. Este espacio no hay que emplearlo solo cuando se está nervioso, sino cada día; convertirlo en una rutina. De esta forma se podrá  disponer de un recurso interno para encontrar y favorecer la calma en otros momentos cuando todo vuelva a la normalidad.

Estas claves son válidas para poner en práctica en la situación actual  que estamos viviendo y también en cualquier otro momento en el que veamos que pueden ser convenientes.

La expresión adecuada de las emociones es algo  fundamental  para el bienestar psicológico de las personas. Retener las emociones se puede convertir en una carga para el subconsciente, puede causar desequilibrios y puede provocar estados crónicos de tristeza, ira, desasosiego, ansiedad, etc. Es por eso que exteriorizar lo que se está sintiendo de manera constructiva y no dejar dentro el peso de la emoción es algo básico para nuestra salud mental y emocional.

Podeis acceder al artículo en el siguiente enlace:

https://elefantezen.com/resiliencia-y-expresion-emocional-en-ninos-y-adolescentes/

 

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